Una sed de destrucción profunda
cada amanecer mi corazón vierte,
una herida que en la noche se convierte
en un embravecido mar de odio que inunda
un agujero que me inunda y sabe a muerte
Cada amanecer es un regalo impertinente.
Los ojos muertos y los dientes apretados
chirrían contra las sábanas y, desde mi costado,
siento el frío de un nuevo presente
que me lleva desde mundo de los sueños a este lado.
martes, 13 de abril de 2010
sábado, 20 de marzo de 2010
martes, 16 de marzo de 2010
sábado, 16 de enero de 2010
SÁBADO CON LA SOMBRA DEL VIENTO, CON LA SOMBRA DEL VERDE, CON LA LUZ DEL AMARILLO
Sábado, de momento si alguien va a mirar esto vais a ser vosotros dos, Alfonso y Loles, que os puedo contar. Ahora no estaba aburrida, sino limpiando un poco las casa y recogiendo las pelusas que no son otra cosa que polvo de estrellas mezclado con nuestras esporas y otros sedimentos humanos. Espero que cuando leais esto seais felices. Un Beso a los dos
viernes, 15 de enero de 2010
Yo en la imaginación imagino que estoy en una ciudad enpenumbra, como haciéndosse constantemente de noche, que es como me parece la Barcelona del libro que me ha dejado Alfonso, que no es otro que La Sombra del viento. Es una tarde como todas estas de atrás con lluvia cansina, monótona, aburrida de la que ya no inspira novelas de terror de puro manida y caída. Imagino que me pongo mis zapatillas y me voy a dar un paseo. Me voy a comprar un libro en una librería oscura donde sólo habitan espíritus de personajes novelescos y al que se accede a través de un tiempo remoto.